Yeniffer Díaz agosto 11, 2010


El clavel nace en medio del campo
en una mañana bastante templada
sus pétalos rojos provocan envidias
las margaritas celosas la miran.

La rosa quiere ser un clavel
quiere tener las miradas de todos
quiere que la envidien por su color
pero nadie la observa, no le prestan atención.

El clavel tiene seguridad y algunos miedos
el tulipán observa sus temores abiertos
sabe que ya no es flor única, le ha salido competencia
es difícil distinguir ahora, con la presencia de la azucena.

El clavel se deprime y se nota en sus pétalos
ya no es la misma flor, se siente deshecho
quiere volver a la seguridad del primer día,
ya no hay marcha atrás está en agonía.

Las margaritas parecen felices pero no lo son
la rosa está alegre, es nuevamente la mejor
el tulipán llora sin parar, llora con total desesperación:
el clavel hoy ha muerto, su vanidad la marchitó.