Tiempo de Cuentos mayo 02, 2014


La palabra es la revelación del ser. Por el lenguaje, somos. Y esto es así porque el lenguaje es un producto social. Y hablar es comunicar, intercambiar, transferir, comulgar y compartir información. Mas hay muchas formas de comunicación: la verbal, la gestual, la corporal, la cómica, la auditiva, la musical, la virtual. De este abanico de posibilidades comunicativas, la más compleja y trascendente es la práctica verbal.

El lenguaje puede ser manejado de forma correcta y precisa desde un lugar alejado, fuera de la presencia de un público y, de esta manera, ser muy bien recibido; pero qué pasa cuando esta locuacidad se pierde ante la mirada de un auditorio. Es entonces que se puntualiza la necesidad de aplicar métodos que permitan al ser humano, ser partícipes del acto comunicativo sin dejar de lado un correcto desenvolvimiento demostrado en el dominio de escena que se puede tener en cualquier situación de nuestra vida diaria.

El Taller de Narración Oral tiene como finalidad ayudar al participante a encontrar al cuentero que lleva dentro, con una adecuada formación para el descubrimiento de sus aptitudes histriónicas espontáneas y libres que se extraer de la propia realidad y de la creación colectiva instantánea.

SOBRE LA TALLERISTA

Yeniffer Díaz es Licenciada en Educación egresada del Instituto Pedagógico Nacional Monterrico (IPNM), Bachiller en Educación por la Universidad San Marcos (UNMSM) y Magister en Gestión de la Calidad, Acreditación y Evaluación Educativa en la Universidad San Martín de Porres (USMP). Ha laborado en distintas Instituciones Educativas en el nivel secundario y superior. Como actriz ha  pertenecido al elenco de teatro de la Universidad Ricardo Palma, a la “Casa del Artista” y al Grupo de teatro para niños “Corbata” presentando diversas temporadas y participando de diversos festivales teatrales nacionales e internacionales, en la actualidad es estudiante de la carrera de Formación Actoral de ARANWA teatro.

Yeniffer está especializada en el uso de la palabra para fines pedagógicos, por tal motivo dicta talleres de narración de cuentos, expresión oral y corporal, creatividad, teatro y sobre el uso de materiales didácticos dependiendo de los estilos de aprendizaje para docentes. Como narradora oral ha llevado sus espectáculos por Cusco, Barranca, Arequipa e Iquitos y fuera del país en Chile y España. Ha participado en diversos festivales de narración oral en el país y actualmente es gestora del espacio “La noche del Cuento” en el Centro Cultural CAFAE-SE.


ESTRATEGIA METODOLÓGICA:

            1. -  Estrategia Básica:
                  
Se aplicará una metodología activa y vivencial, donde el participante sea el agente principal del proceso formativo que lo conduzca hacia la obtención de una aptitud crítica, valorativa y reflexiva, cimentada en los conocimientos básicos, incorporados y desarrollados.

            2. -  Estrategias Específicas:

·   Dinámicas que despierten la memoria ancestral del relatador de historias.
·  Prácticas de desenvolvimiento corporal combinado con la palabra.
· Adaptación de pequeñas historias para mejorar la rapidez mental.
·   Seguimiento del participante y evaluación constante.
 
PROGRAMACIÓN DEL TALLER

El Cuento y su Mundo:
- Historia del Cuento y su importancia en el desarrollo del mundo.
- Expresión verbal y corporal:
Manejo adecuado del vocabulario. Fluidez, entonación, propiedad pronunciación y vocalización.
Dominio del movimiento junto a la palabra.
- Análisis del texto narrativo, estructura, las velocidades de acuerdo al tema y los personajes.
- Utilización de diversos recursos para la creación de historias: De un cuento a una noticia periodística, El cuento encadenado, El cuento desde un refrán, etc.
- Caracterización verbal de historias
- Caracterización del personaje.
- El cuento autobiográfico, el narrador personaje y el omnisciente.
- El cuento con un narrador testigo.
- Representación original del mundo creativo.
- Diferencias entre el cuento para adultos y para niños.

 
DATOS INFORMATIVOS

Lugar: El Piso 15 (A una cuadra del cruce de 28 de julio con la vía expresa, Miraflores)  
Horarios: Viernes / 7:00 a 9:00pm
Dirigido a: Jóvenes y Adultos.
Colaboración: 150 (un mes con cuatro sesiones)
Inicio: Viernes 16 de Mayo. 

CÓMO INSCRIBIRTE 
 
Para inscribirte, haz el depósito en una de las siguientes cuentas a nombre de Yeniffer Díaz Saavedra: 
Cta de Ahorros BCP: 
194-28182871-0-45
CCI: 002194128182
Cta de Ahorros Interbank:
251-304803816-6
CCI: 003-251-013048038166-69

luego envía la copia del voucher o el numero de operación al siguiente correo: yenitos@gmail.com
Al finalizar recibirás un correo dónde se dará mayor detalle de nuestro encuentro.

Nos vemos muy pronto.

Tiempo de Cuentos septiembre 30, 2013


Un día mi padre me dijo: haz lo que ames y no te detengas. Yo le hice caso y ahora cuento cuentos.

Cuando yo tenía 9 años y estaba en la primaria (en un colegio nacional que ya no es nada de lo que fue en aquel tiempo) solía reunirme con mis compañeras en un rincón del salón, cerrábamos las puertas y empezábamos a contarnos historias durante todo el recreo o a veces aprovechábamos las ausencias de algunos docentes para seguir con esta costumbre (con tanta huelga nuestras reuniones se hacían extensas e intensas).

Antes podíamos hacer esto, no existía ningún medio tecnológico que llamará más nuestra atención que la propia voz humana, de allí que nacieran en mí las ganas de escribir historias que sonaran tan vivaces como las que escuchaba esas mañanas. Solo por ese pedazo de tiempo valioso valía la pena levantarse tan temprano para ir al colegio.

En la secundaria mi pasión se extendió hacia la poesía, seguíamos contando historias, pero los relatos dejaron de ser historias vivenciales para pasar a ser resúmenes de películas que maravillosamente llegaban a nosotros gracias al vhs. La poesía me atrapó y no había actuación escolar donde yo no saliera a mostrar mis dotes de declamadora, a veces de presentadora y otras de actriz de sketch.

Lo artista me viene de mi padre, él era pintor y aunque no ganaba lo suficiente, no dejó nunca de hacerlo, la casa de mi madre siempre tuvo los más bellos cuadros que gritaban que en esa casa habitaba un artista, pero en ese tiempo y en esa zona esta historia no valía ni un centavo. Mi madre solía renegar todo el tiempo pensando que ella debía trabajar más porque el arte no daba de comer.

Mi padre murió cuando yo tenía 7 años y los recuerdos que me dejó no se borrarán jamás. Él me dejó una gran herencia: su arte; recuerdo claramente el día que le dije a mi madre que estudiaría teatro, ella no me habló por unos días y luego me aclaró que si quería estudiar algo que ella pagaría teatro sería lo último de la lista: "eso no te dará de comer", "cómo crees que vas a vivir de eso". Mi madre le llamaba "eso" al teatro y lastimosamente por mi poca seguridad y mis negados ahorros debía regirme a estudiar algo que tendría una recompensa final para la familia.

Pasé un año en trompo sin saber que hacer, postulé a la San Marcos y nada, estudié un año la carrera de Administración en un instituto y aunque siempre fui buena alumna nunca me terminó de llenar. Gracias a la insistencia de una prima mía me atreví a lanzarme y estudiar con ella Educación en el área de Lenguaje y Literatura (la mejor de las opciones), nunca pensé que esta carrera me pudiera dar tanto de lo que jamás pensé.

Se me abrió un mundo maravilloso lleno de libros e historias que llenaron mi mente de imaginación, me encontré con almas gemelas que comprendían mi ser creativo, cada clase era un reto nuevo, volví a aprender a escribir y a leer de una manera totalmente distinta, mis compañeras me enseñaron a revalorar un libro y una propuesta. Los años estudiando me mostraron que no sólo existía una manera de llegar a un estudiante, sino que habían muchas y que no podía rendirme frente a un grupo difícil que había una fórmula para llegar a ellos, sólo había que ir más allá. 

Yo fui más allá, los libros fueron mis mejores aliados, mis propinas eran pocas y me las gastaba comprando libros durante muchas horas al día en la av. Grau (antiguo espacio para la adquisición de libros usados), cuando este lugar dejó de existir me trasladé a Amazonas, otro rincón maravilloso para encontrar libros valiosos que ni los vendedores sabían que poseían y claro no podía dejar de ir a Quilca y seguir con mi adicción, el consumo lícito de libros llenó mi casa, se llevó todos mis ahorros y hasta me alejó de mis amigos. Esta adicción lo valía.

Con libreros armados y libros bajo el brazo ya estaba lista para iniciar un camino sinfín. Apliqué muchas técnicas y algunas me resultaron, la más gloriosa fue la de contar historias adaptándolas, mis alumnos quedaban fascinados y luego había que buscar el libro que pudiera cautivar a un nuevo lector. Recuerdo a una directora de un colegio donde laboré decir que yo podía hacer leer hasta a las piedras y eso fue un motor alucinante que me permitió continuar con mi labor, dejé las aulas y me dediqué a aquello que siempre amé desde pequeña contar historias, aquéllas que encontraba en los libros que leía en cualquier espacio que me diera luz.

Ahora soy una narradora oral, no utilizo más herramientas que mi voz, a veces me preguntan por qué no llevo más materiales al contar un cuento y yo respondo que los objetos en algunos casos no son necesarios si el fin es provocar al máximo la imaginación. Otros me preguntan por qué sólo cuento historias provenientes de la literatura y no las de tradición oral; ante esto sólo sonrío, luego comento que yo no puedo dejar de hablar de mi primer amor y creo que nadie lo hace. Yo no recibí las historias de labios de mi abuelo o de algún pariente en las zonas centrales del país, yo lo recibí de los libros y decidí narrar gracias a Oscar Wilde, Shakespeare, Dostoievski, Horacio Quiroga, Julio Ramón Ribeyro, García Márquez, etc. No dejo de lado aquellas historias que pululan en nuestras provincias, por allí tengo algunas que guardo y comparto con mucho cariño, pero soy conciente que para narrar tradición oral mi vida debería ser mucho más mística y yo no soy así, yo simplemente soy una narradora que gusta de una historia y se muere por contársela al mundo venga de donde venga.


Y sólo diré algo más para concluir, si tú eres de los que no acostumbra leer, pues te comento que con los libros pasa lo mismo que con el amor, el primero tal vez no fue el mejor, pero no desistas que tal vez aún no has encontrado el libro indicado, una vez que lo encuentres te aseguro que el amor será para siempre.