Juego con las palabras, con las emociones y con lo que surge de mi ser emocional. La poesía ha llegado a mi vida y quiere quedarse, le rindo homenaje con el siguiente texto...
¿Tú qué opinas de la poesía?
¿Leíste o escribiste poesía?
Comparte conmigo tus creaciones...
Poesía de mi vida
Río, pienso, sueño y muchas veces no comprendo, la poesía ingresa por mis venas y yo sin darme cuenta. Lo hace a través de un ritmo pegajoso, de una repetición concatenada de sabor inmerso. La miro con sorpresa, me toma entre sus brazos y bailamos juntas, su ritmo es cadencioso, me dejo llevar. ¿Es esto la poesía?
Luego me sacude frenética, loca y me mira a los ojos atenta
como si entendiera mi duda, se muestra y yo sonrío al ver a un viejo conocido.
Caminamos de la mano, me habla sobre su dolor, sobre su decepción, la siento
correr por dentro, me desangro a su lado, la sostengo y tomo como mío su dolor.
¿Es esto la poesía?
Hay un silencio y un vacío interno. Respiro profundo y la
mano agitada por un impulso sobre
Una palabra se junta a la otra, se encuentran y se dan
sentido, éxtasis cognitivo. El alma respira con cada letra. Un trance
prodigioso se apodera de mi mano, de mi vida, miro con asombro lo que me rodea
y la veo en todas partes, me saluda, la hago mía.
Está por todos lados y me es difícil escapar. La poesía es
inefable, sólo hay que dejarse llevar.
@yenitosdecuento
🔶La poesía ha tocado nuestras puertas de alguna manera.🔶
Cuando era pequeña la rima llegaba a mí junto al ritmo de la música que escuchaba mi hermana, letras pegajosas que se repetían en mi cabeza con la musicalidad inmersa. Los concursos de declamación de la escuela me llevaron a enfrentar textos fuertes, pero con poco sentido para mí a esa edad 😒.
He hecho un camino de exploración de mi vida en relación con
las definiciones de poesía recogidas. Cada definición calza perfectamente con
el tiempo en el que me he relacionado con la poesía. Me explico:
Una canción del salsero Willy Colón encierra en su coro algunos versos de Bécquer, cuando la escuché por primera vez y entendí lo que decía la letra sentí muchas ganas de conocer más sobre el poeta que se mencionaba en esa canción tan pegajosa. Con poca claridad y con la incipiente relación poética podía definir a la poesía como Mario Benedetti: “El alma del mundo”. Si tenía relación con la música tenía alma definitivamente, ritmo y mucho sabor.
Por aquel entonces, apareció el intento de explicarme qué era aquello que producía tal efecto en quien lo escuchaba o lo leía. En esta etapa de mi vida la poesía era para mí como para Juan Larrea:
“La poesía es esto y esto y esto”.
Era complejo definir la poesía si
sólo lo sentía y aceptaba lo que hiciera en mí sin cuestionármelo, todo estaba
bien y era perfecto como lo recibía, no era posible definirla.
El tiempo pasó y Bécquer trajo a mí a otros poetas cuyas vidas eran sumamente atractivas, sus obras reflejaban su palpitar emocional, empezaba a enamorarme y la poesía romántica me llevaba no sólo a copiarla sino a escribirla, a crearla como si fuese una necesidad a esa edad. 📚Vicente Aleixandre define a la poesía como yo lo hubiese hecho en aquel tiempo
“la poesía es comunicación”.
Sentía una necesidad imperiosa de expresar, pero de una manera sublime y clara.
En medio del acercamiento poético, reflexioné sobre lo que producía en mí un poema de Neruda que había sido escrito y sentido por el poeta muchos años atrás y que a su vez esas emociones sean percibidas en cualquier parte del mundo y en cualquier tiempo.Somos humanos y tenemos una conciencia genética. Antonio Machado tendría mi posible definición de poesía en esa época de mi vida:
“Palabra en el tiempo” aquella que me sorprendía y sería mi inspiración.
Ya no solo leía, también escribía poesía ✍️, pero para mí, para satisfacer mis búsquedas, mis locuras. Por un momento creí que mi poesía podría tener futuro, así que varios de mis escritos se los presenté a algunas personas para su respectiva lectura, no recibí comentarios, eso quebró un poco mi relación con la poesía, es allí donde probablemente hubiese definido la poesía como Juan Ramón Jiménez
“La eterna y fatal Belleza Contraria que tienta con su seguro secreto”.
Por aquel entonces no me sentía digna de ser mirada ni tocada por la poesía. Me alejé de ella por muchos años, guardé mis escritos en un lugar seguro. Tiempo después volvieron a salir para mí, los abracé y decidí llevarlos a la luz en un blog. Mis garabatos adolescentes fueron apreciados por el contexto en el que aparecieron. Tenían que madurar, necesitaban dormir. Creo que en este tiempo me hubiese gustado que la “cosita liviana, alada y sagrada” como definía Platón a la poesía se hubiese parecido en “algo” a mis creaciones. Las acepté como eran: aladas, livianas, pero muy lejanas de estar en las esferas de los dioses.
Desde entonces leo más poesía, declamo con énfasis, pero me ha sido difícil volver a escribirla. En el curso anterior me atreví a escribir un poema y me sentí algo conectada. Puedo afirmar que en este tiempo estoy inclinada hacia la definición de Pablo García Baena sobre la poesía:
“Misterio y precisión”. Eso es para mí.
Cada poemario, cada poeta que aparece en mi camino
actualmente me hace una invitación a sentir, me dejo llevar e intento
comprender cómo el poeta ha logrado encontrar las palabras adecuadas para
expresar aquello que tintinea en mi interior.
👩🦳Blanca Varela, poeta peruana, es un ícono de la poesía feminista en mi país, su obra se caracteriza por su fuerza. Ella es un referente personal que tomo como ejemplo ante la sensación que aflora de mi ser en estos momentos. En una entrevista ella dijo:
“La poesía no se elige, es un destino. Se viene al mundo con esa formación o deformación: la necesidad de la poesía… “ ✴
Me encuentro allí, esperando
ser elegida por la poesía y a la vez llegar a ella, no renuncio, la vuelvo a
tomar entre mis manos cada vez que está cerca, porque está en todo, o como la
definen las posturas posmodernas: “poesía es todo”.
Una voz que sacude las entrañas, que moviliza las emociones. Un poema de Alfonsina puede extraer nuestra esencia, sacude, transforma.
Soy un alma desnuda en estos versos,
Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.



