Giovanna Pollarolo es una escritora peruana que en sus inicios destacó por su poética, pero que luego se estableció dentro del guión cinematográfico y le ha ido super bien. Confiesa la poeta que escribir poesía tiene un grado de inspiración que es más difícil de alcanzar. Actualmente se siente más augusta escribiendo guiones para cine y para televisión, pero sus poemas nos acompañarán siempre.
He aquí uno de sus poemas más recordado. Celebremos junto a la Pollarolo el día de la poesía.
MIÉRCOLES DE CENIZA
No quisiste humillar tu cabeza
ni mostrar tus lágrimas,tampoco cambiar de vestido
cubrir tu cuerpo de cenizas
llevar un cilicio cuarenta días
en la cintura
para pagar tu culpa en pública penitencia.
Por todo ello, ¡he aquí!, me ha dicho Isaías
que te diga de parte de Dios:
no he oído tu oración ni he visto tus lágrimas
no te libraré de tus enemigos
tampoco te protegeré.
Temerás espantos nocturnos
los asaltos de las tinieblas en pleno día.
No mandaré dice Jeremías que Él ha dicho-
mis ángeles cerca de ti
para que te guarden en todos tus caminos.
No te llevarán en sus manos
tu pie
-y he temblado por ti al escucharlo-
tropezará en cada piedra.
Liberación
Un día seré libre, aún más libre que el viento,
será claro mi canto de audaz liberación
y hasta me habré librado de este remordimiento
secreto que me hunde su astilla al corazón.Un día seré libre con los brazos abiertos,
con los ojos abiertos y limpios frente al sol,
el Miedo y el Recuerdo no estarán encubiertos
Un día como hoy conmemoramos la intensa lucha que ha tenido la mujer durante muchos años para que se reconozcan sus derechos. Las continuas huelgas promovidas por muchas mujeres trabajadoras de diferentes fábricas en EEUU fueron la respuesta al abuso laboral, las hacían trabajar más de 12 horas al día y con sueldos muy por debajo del promedio.
Es así como surge el movimiento feminista, gracias a todos aquellos levantamientos que se dieron en el mundo en busca del respeto y la igualdad de derechos y oportunidades. La primera victoria en la lucha femenina fue el reconocimiento del 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Luego vino el derecho al voto femenino, la posibilidad de que la mujer obtenga cargos de responsabilidad que sólo eran otorgados a los hombres en el Estado y en otras entidades, obtuvieron el derecho a la formación educativa y más; pero la lucha sigue hasta que llegue el día en que los abusos se detengan y que podamos vivir en sociedad mundial justa, sin miedo y en verdadera libertad.
Este día nos recuerda, además, que la literatura ha sido una herramienta valiosa para mujeres fuertes y valientes que alzaron su voz a través de sus escritos defendiendo sus ideas. Sus nombres resuenan en los corazones de sus lectores.
Y en este 8M te quiero regalar un poema de la vate peruana de este lunes, ella es Carmen Ollé. Conoce su poder femenino a través de su poesía.
Las personas creen en la sabiduría
A los cuarenta estoy con un palmo de nariz.
Me apena haber leído tanto y no haber consumado
el placer. Regenta de mi cuerpo, de esta piel bajo
la que fluye el aceite.
Nada a mi alrededor, sólo una hija tierna
-benignos otoños-
Finjo lo que no sé, soy una actriz, mi trabajo
es perverso. He amado menos de lo que supe amar,
en las tardes es el silencio; de noche, el silencio
y el sueño.
Y antes de acabar el año, quiero compartirles uno de mis poemas favoritos, uno que estremece mi alma cada vez que vuelvo a él o cada vez que él vuelve a mí.
La repetición constante utilizada por el gran poeta peruano Jorge Eduardo Eielson en este poema, me genera una reflexión profunda, un grito desesperado que cae al vacío, una duda que resuena en la mente y en el corazón.
¿Qué puedo yo decir del amor? probablemente nada, por ello mejor sigamos hablando de esta puerta llamada Literatura Peruana.
HE AQUÍ EL AMOR
"He aquí el amor.
Repito:
He aquí el amor.
Pero mejor hablaremos de esta puerta.
Una puerta es una puerta
a la que yo golpeo día y noche,
a la que yo golpeo día y noche,
a la que yo golpeo día y noche.
Y aunque nadie responda,
y aunque nadie responda,
y aunque nadie responda,
el aire es el aire de todos los días,
las plantas son verdes como siempre,
y el mismo cielo esférico me envuelve
lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo.
¿Pero, qué puedo yo decir del amor?
¿Qué puedo yo decir del amor?
¿Qué puedo yo decir del amor?
En cambio, esta puerta es indudable;
por ella entro y salgo día y noche
hacia los verdes campos que me esperan,
hacia el mismo cielo esférico y perenne.
¿Pero qué puedo yo decir del amor?
¿Qué puedo yo decir del amor?
¿Qué puedo yo decir del amor?
Mejor sigo hablando de esta puerta. "





