Tiempo de Cuentos mayo 27, 2010


¿De qué se nutre la nostalgia? 

Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como pena
escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida la única
nostalgia es de tu piel.

Benedetti me enseñó a sentir amor...

Tiempo de Cuentos


Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franca
y saber que sos franco
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.


Quien más sino Benedetti

Tiempo de Cuentos abril 28, 2010

"El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una única mujer)".

La Insoportable Levedad del Ser - Milán Kundera

Tiempo de Cuentos abril 25, 2010

"Las mujeres necesitan una razón para tener sexo. Los hombres sólo necesitan un lugar." Billy Crystal

Tiempo de Cuentos abril 14, 2010

Echada mirando el techo, fijo mis ojos en la grieta que cruza el cuarto, una grieta que descubre una historia secreta, aquella que se escondió durante la guerra. He visto este mismo techo blanco durante días sin sonreír, he mirado cada metro cuadrado desde que tu presencia se esfumó de mí. La historia ha seguido su rumbo, el día empieza con mi cabeza despejada, las ocupaciones distraen mi sentencia, la tarde se oxigena derritiendo el hielo y entonces todo vuelve a suceder, nuevamente la noche, el techo, lo blanco y el silencio y tú mirando mi soledad y abandonando mi vacía y silente cama. Elimino la furia que causa tu ausencia, desintegro la desesperanza que siento, duermo plácidamente siendo testigo de historias irreales y vuelvo a la imagen del inicio.

Tiempo de Cuentos abril 04, 2010

Tu dulce sudor rozando mi rostro, Tus labios dibujando ilusiones en mis labios Tu mirada atónita que despierta mis más profundas pasiones Hacen que destruya el tiempo designado para estar desierta. Te sientes totalmente vulnerable ahora Eso llama totalmente mi atención Me desvelo por complacerte Esto, sin dudarlo, realmente me sorprende. Dejé atrás mi máscara de egoísta solitaria Para lucir mi faz verdadera de chica enamorada Que admite que se desvive Por cada una de tus paradisíacas alas. No quiero despertar de esta placentera quimera Donde solo tú puedes permitirte llamarte mi dueño El dueño de los días grises típicos de Lima Y de las noches que no se quieren convertir en día. Tal vez has sentido que mis palabras se pierden cuando te miro Pues se van lejos, saben que no son suficientes No tienen manera, no encuentran camino Para expresar lo inmenso que nace aquí contigo. Déjame amarte al caer la luna, Déjame sentir tu mano junto a mi orilla. Quiero pertenecer a tus senderos, Quiero ser perderme en tus sentidos. En días como estos es que todo se ve diferente Y las manos juegan el papel de escribano de occidente Que necesita relatar con afables vocablos Lo que es desconocido para el ermitaño Que se esconde de la gente porque siente rencor De no poder ser parte de su frescor. Yo soy afortunada de tener tu predisposición Me agrada sentirlo, me agrada admitirlo mi amor

Tiempo de Cuentos marzo 28, 2010

 
Había una vez una princesa, la verdad es que siempre han habido princesas, pero ésta era la más hermosa de todas. 

Ella vivía en un castillo muy grande. Tenía todo lo que cualquier humano hubiese querido poseer: lindas joyas, grandes trajes, gran cantidad de sirvientes y el cumplimiento de cada uno de los caprichos que poseía. 

El día en que cumplía trece años sus padres decidieron hacerle una gran fiesta, sin embargo ella solo decía -¡Qué aburrido!-; le trajeron trapecistas, magos y payasos, pero la princesa solo repetía -¡Qué aburrido!-; invitaron a los mejores músicos para divertir a la princesa, pero ella solo decía -¡Qué aburrido! Entonces, apareció un enano, un enano de lo más feo que daba muchos brincos y hacía sinnúmero de piruetas en el aire. Saltaba, reía, cantaba sin cesar. 

El enano era todo un acontecimiento. La princesa inmediatamente se puso de pie y empezó a reí y a aplaudir: -Bravo, Bravo- y el enano, alagado y contagiado de su alegría, saltaba y saltaba, hasta que cayó al suelo rendido. -"Sigue saltando, por favor" -dijo la princesa. Pero el enano ya no podía más. La princesa se puso triste y se retiró a sus aposentos..... Al rato, el enano, orgulloso de haber agradado a la princesa, decidió ir a buscarla, quería decirle lo mucho que la amaba. Estaba completamente convencido de que ella se iría a vivir con él al bosque: -"Ella no es feliz aquí. Yo la cuidaré y la haré reír siempre"- pensaba el enano. 

El enano recorrió el palacio, buscando la habitación de la princesa, pero al llegar a uno de los salones vio algo horrible. Ante él había un monstruo que lo miraba con ojos torcidos y sanguinolentos, con unas manos peludas y unos pies enormes. Era un ser totalmente desagradable. El enano quiso morirse cuando se dio cuenta de que estaba mirando un espejo y que aquel monstruo era él mismo, reflejado. En ese momento entró la princesa con su séquito. -"Ah estas aquí, qué bien, baila otra vez para mí, por favor". Pero el enano estaba tirado en el suelo y no se movía. 

El médico de la corte se acercó a él y le tomó el pulso. -"Ya no bailará más para vos, princesa"- le dijo. "¿Por qué?" preguntó la princesa. -"Porque se le ha roto el corazón". Y la princesa contestó: "De ahora en adelante, todo aquel que venga a palacio, que no tenga corazón".

Tiempo de Cuentos marzo 05, 2010

 
Hoy he meditado sobre estos días de ausencia y sumergida en las implacables garras del conformismo y la ignorancia, llegaron a mí una serie de interrogantes que continuamente me hago sin encontrar respuestas que me alejen de esos vagos pensamientos. 


Entonces me pregunto ¿qué hace diferente a un hominido peruano de uno extranjero? ¿Qué hace que nosotros dependamos del castigo para entender el respeto a las leyes? ¿Por qué la gente comete injusticias a diario y no hacemos nada para detenerlo? ¿Por qué sonreímos sínicamente ante ideas que otros proponen cuando no estamos de acuerdo con lo que piensan, pero nos da vergüenza expresar nuestra opinión? ¿Por qué somos tan inseguros a la hora de tomar decisiones haciendo de nuestra vida una continua dependencia? ¿Qué necesitamos para amanecer con ganas de ser mejores que el día anterior? Difícil eh? siempre las mismas preguntas y siempre el absentismo general. 

Espero que mañana sea diferente que hoy, eso tengo que hacer, simplemente esperar o actuar...

Tiempo de Cuentos febrero 12, 2010

Camino hacia tu espacio 

El ocaso inspira la caminata de las lágrimas 
Llanto, sonrisa inesperada 
Culpabilidad de la sinrazón provocada. 
La luz del mediodía indica 
Un semblante de espesura y de inconsciencia 
No hay anhelos de solitarios momentos 
Acaba ya con la escasez de sentimientos. 
Imaginé situaciones sorpresivas 
Donde yo era la heroína 
Pero ahora sólo quiero estabilidad 
Aburrimiento y constancia en alguien 
Quiero permanencia sin histeria 
Quiero inquietud constante 
Palpitares penetrantes y 
Olvidar los amores furtivos 
Que hacían de mi vida insignificante 
Sin sentido, donde sólo podía ser utilizable 
Llegando a ser cosificada sin importar lo que Pandora esconde. 
Tu espacio desapareció cuando acababa el camino 
Mas sólo espero que hayas servido de algo 
Y el espacio nunca olvidado por un rincón como este 
Ni en mundanos sueños serenos de tu estancada mentalidad.

Tiempo de Cuentos febrero 10, 2010

Mientras miro el movimiento ondulante de las nubes a través de las líneas circundantes que las cortan, pienso en las simplezas de las palabras que se hacen fuertes fuera de un papel. Él hablaba incesantemente y yo no lograba escucharlo, intentaba hacerlo, pero cada palabra que salía de su boca y recorría el canal para llegar a mi lóbulo auditivo se desvanecía con el disparo de mi indiferencia. Sigue hablando y no comprende que no lo escucho que solo espero el pedido, logro articular algunas palabras, pero inmediatamente se deslizan en el inconsciente el recuerdo de esta tarde. Mis ojos comienzan a recorrer un camino explorado en épocas imposibles, un "increíble" llega nuevamente a mí y sin entender el porqué de su procedencia sonrío y sujeto el cigarro que pedí encender, sonrío y vuelvo a encerrarme en la burbuja de la vida que no es la mía.