que nuestro país ha tenido a bien engendrar, César Abraham Vallejo Mendoza.
Esta cantata nos lleva a un recorrido imaginario por la vida del poeta,
combinando sus poemas de amor, nostalgia y reivindicación.
Yeniffer y Manuel descubren una nueva forma de iluminar al vate
resaltando su lado narrativo tan poco conocido para muchos
acompañados de una variedad de instrumentos que darán realce a tan preciada celebración.
Acompáñanos y sé parte del maravilloso imaginario de "Tiempo de Cuentos".
Director del Grupo Waytay
Este miércoles 27 de junio de 2012 a las 7:30pm
el Centro Cultural CAFAE-SE
Av. Arequipa 2985 San Isidro
Sector educación y jubilados 6 soles
Estudiantes y niños 12 soles
Público general 15 soles
Los cuentos, esta vez, se llenan de color y realidad proveniente de la vida misma en donde la mujer tiene muchos roles que la hacen tomar distintas decisiones donde demuestra pericia y gracia, sin dejar de lado la magia y el encanto que en esta oportunidad tomarán vida a través del fascinante teatro de sombras, los títeres y las siluetas.
Acompáñanos y se parte del maravilloso imaginario de
el Centro Cultural CAFAE-SE
Sector educación y jubilados 6 soles
Estudiantes y niños 12 soles
Público general 15 soles
La LUNA se entristeció mucho más con su terrible destino y lloró amargamente... y el SOL, al verla sufrir tanto, decidió que no podría dejar abatirse más, ya que tendría que darle fuerzas y ayudarle a aceptar lo que Dios había decidido. Aún así, su preocupación era tan grande que resolvió hacer un pedido especial a El: Señor, ayuda a la LUNA por favor, es más frágil que yo, no soportará la soledad... Y Dios... en su inmensa bondad... creó entonces las estrellas para hacer compañía a la LUNA.
Mucho más que Cuentos de Hadas"
Hace un año conocí a una pareja maravillosa de italianos, tuve el placer de ser su profesora de español y pasé una parte de mi embarazo dictándoles la clase, el tiempo pasó y tuvieron que partir a cumplir una misión sin igual en Barranca. Allá ellos ayudan a los que más lo necesitan.
Hace unos meses nos volvimos a ver, vieron a mi pequeña algo crecida y disfrutamos una tarde linda llena de agradables anécdotas. Fue así como acordamos hacer alguna actividad en Barranca para fin de año juntando nuestros poderes (sus dones de servicio y mis dotes artísticos).
Llegada la fecha el acuerdo se concretó, partimos de Lima el sábado a las 4.35 de la tarde y después de un viaje de cuatro horas con una bebé de 8 meses, llegamos al fin a las 8 creo, muy cansados y algo hambrientos; agradecimos al universo encontrar unos asientos maravillosos que nos hicieron agradable el viaje (por cierto, nadie sabe como llegaron esos asientos a ese bus, nadie nos supo contestar en la agencia pues los buscábamos con desesperación para la vuelta, pero al parecer fue una alucinación de nuestra parte. Bendita alucinación).
Pasamos una noche espléndida en la compañía de nuestros amigos y la mañana nos recibió con un espléndido y salvaje sol, así empezó la jornada llenando la combi y el carrito que nos llevaría a un poblado lleno de niños que salían de todas partes y se desplazaban con movimientos dantescos repletos de entusiasmo y rebosantes de esperanza.
Allí estábamos nosotros: bebé feliz que sonreía al ver a aquellos niños que recorrían su vista, marido maravilloso metido en la causa con muchas ansias de colaborar en todo y una narradora lista para compartir con esos maravillosos personajes las historias que había llevado y que hubo de maravillar a todos los que la rodearon y se deleitaron del espectáculo. Bella oportunidad de regalar cuentos a aquellos que tienen la imaginación a flor de piel, cuentos aptos para todo aquel que abre su mente y corazón y se permite explorar el camino de la fantasía.
La participación de los asistentes en cada una de las historias permitió que aquéllos mantuvieran la atención y se dejaran llevar por el camino que los hizo conocer al famoso genio del ayayay, el cuento continuó su camino de la mano de un pollito que lo único que quería era su medio real. El lobo que ideó una manera fácil de obtener comida los cautivó, en conclusión, los introdujo completamente en el fabuloso camino de la narración oral a veces denominado como el arte de la cuentería.

Experiencia inolvidable que nos llevó a empezar un ritual que se repetirá cada año con quien esté dispuesto a brindar ayuda a los que realmente lo necesitan.
La ruta de los cuentos nos lleva hacia un lugar imposible de describir, pero factible de vivir en él.
Como es la vida, te da de comer un pedacito de paraiso y luego te lo quita para que sepas valorarlo. Ayer pregunté la hora y me mandaron a rodar, esa actitud me hizo pensar que mi paraiso está cada día más lejos, el infierno parece regocijarse de mi desgracia, me tiene atrapada...
Muchas veces tuve que salir de casa para ir a mi centro de labores y con el embarazo pude percatarme con mayor rapidez de lo ruidoso que puede ser viajar en una couster. Primero, podemos comenzar con el inigualable estilo que tienen los cobradores de llamar a la gente, de bajar a los que estorban en la puerta y de aplastar a los pocos que tiene adelante para pasarlos atrás con el acostumbrado "avancen atrás, colaboren pe`". Segundo, encontramos el estridente sonido de una radio que, con suerte, está bien sintónizada; una radio que se encuentra emitiendo una cumbia de moda, algún teckno de los noventa o en el mejor de los casos, algo tan apacible como una melodía de la nueva ola en "la hora del lonchecito", puede ser que el sonido no sea tan exagerado, pero la mayoría de veces, el nivel del volumen siempre se convierte en algo desagradable. Tercero, no podía faltar en esta sin igual crónica, el ruido que emerge apartir de un reconocido "señores pasajeros, damas y caballeros...", los continuos vendedores infaltables en el transporte público que te obligan a prestarles atención por el incansable ir y venir de sus productos (los mismos de siempre) el clásico ole ole, las gomitas de colores, los hilos y agujas en paquete de a sol, los libritos de nutrición, etc. Son incansables, pero no tan detestables como aquellos que suben sin productos y que con sus rostros y una historia repetitiva e inverosímil casi nos obligan a darles dinero por nada, incluso están los payasos que buscan dinero acosta de uno de los pasajeros, a quien toma de punto de burla para satisfacción de los demás (muy típico en el país y no solo en este campo).
Hay tanto que decir y tanto sobre qué opinar que me parece sorprendente lo que ocurre desde hace algunos meses con el periodismo en nuestro país, el rating manipula completamente a las televisoras, por consiguiente han tomado la nueva modalidad de incluir dentro de los espacios noticiosos información sobre lo que va a suceder en la nueva telenovela de moda de cada canal, hasta los programas de reportajes semanales serios han caído en este siniestro abismo de embrutecer más al peruano promedio dándole continuamente reiterados titulares sobre los diferentes actores o escenas que se necesitan promocionar, dejando de lado información necesaria sobre los comicios electorales o simplemente sobre el comportamiento ciudadano tan necesario.
Nadie juzga la forma de entretenerse que busca cada peruano, el asunto está en los medios de comunicación, estos han perdido su credibilidad y al parecer su único fin es mantener atarantado al público peruano dándole tanto de lo mismo que hace que nuestro periodismo sea una repetición constante de un programa de espectáculos cualquiera. Hace mucho que dejo de existir el periodismo de investigación real, todo ha circulado alrededor del nuevo personaje que hace escándalos para tener más contratos, tenemos que escuchar todo el tiempo la biografía insignificante de estos personajes que no son ejemplo para las generaciones futuras.






